Una enfermedad como el asma en los niños puede ser no solamente peligrosa y preocupante para los padres sino que también puede llegar a ser muy incómoda tanto a nivel físico como psicológico para los pequeños que la sufren.
Es una enfermedad de la cual, obviamente, no hay nada de que avergonzarse y es importante aclararle esto a los niños, ya que tras ser una enfermedad que muchas veces impide a los chicos hacer deportes, ejercicios o esfuerzos físicos con normalidad. Estos a menudo son excluidos de actividades (que por cierto son de las que más se disfrutan en la niñez) y otros niños lamentablemente pueden utilizar esto a modo de burla.
Para los niños es difícil comprender una enfermedad crónica como el asma, mantener su tratamiento con la medicación indicada y entender su funcionamiento, por ello es también muy importante que siempre le expliques al niño de qué se trata la enfermedad, cómo funciona la medicación y que efectos produce el inhalador y sobre todo, qué hacer en una crisis, tanto a él como a sus amigos más allegados.
Recuerda que cuanta más información y más sepa el niño sobre la enfermedad y cómo reconocer una crisis, menos riesgos se correrán. Explícale que una crisis de asma puede ser inducida tanto por el esfuerzo físico como por la exposición a determinados ambientes y agentes alergénicos (como el polen de algunas flores, el pelo de algunos animales, el polvo, etc.) para que pueda prevenirlas o controlar hasta dónde puede llegar.
No hay que reprimir al niño y privarlo de situaciones, juegos o lugares. Si bien es una enfermedad de la cual hay que tener cuidado, con la correcta información y enseñanza acerca de estas situaciones y el uso de su inhalador, el niño aprenderá qué cosas hacer y qué no y así disfrutar de una niñez absolutamente normal.
Las precauciones más importantes
Al igual que muchísimos niños más, conocemos de personas que sufren de cierto tipo de asma que jamás les impidió disfrutar de su niñez adecuadamente y sus madre siempre tomaban todas las precauciones necesarias para cualquiera de los casos realizando todas las cosas que vimos con anterioridad, pero las precauciones eran aún mayores cuando no estaban bajo su cuidado, por ejemplo, en la escuela.
Los niños deben llevar siempre una pequeña libreta con todas las indicaciones, las únicas medicaciones que podía tomar y las que el médico con determinación señala que no, el número de varios contactos como de sus padres y su doctor, y siempre su inhalador.
Es muy importante también, siempre corroborar que el inhalador tenga al menos 1/4 de su contenido o mejor aún, tener uno de repuesto siempre consigo. Por último, algunas madres también utilizan un collar o algún tipo de señal que indica la condición del niño.


