– Usar protector solar todos los días, así no se tenga pensado asolearse evita la formación de más arrugas.
– Mantener una alimentación sana, proporciona las vitaminas y nutrientes necesarios para que la piel de todo el cuerpo luzca sana y tersa. Evitar los alimentos procesados y preferirlos en su presentación natural es de gran ayuda para evitar los daños en la superficie de la piel.
– Tomar ocho vasos de agua diarios mantiene hidratada a la piel y permite que las células de este tejido puedan cumplir sus funciones a cabalidad.
– Usar cremas humectantes es una rutina necesaria para colaborar con la hidratación de esta parte del cuerpo. Este hábito debe ser iniciado desde la juventud y continuado durante la tercera edad.
– Tomar baños con agua muy caliente no es recomendable, pues reseca la piel y puede causar comezón.
– Evitar rascarse o frotarse bruscamente es una buena medida para evitar maltratar la piel.
– En caso de observar algún problema en la piel, la mejor recomendación es consultar a un dermatólogo, quien podrá evaluar el caso en particular para buscarle solución.
Fuente: www.atusaludenlinea.com

