El nivel de protección, tanto de madres como de padres, se vuelve tan grande, que por su cabeza pasaran miles de interrogantes sobre cómo hacer para que tu bebé no sufra ningún daño.
Durante el primer año de vida debes tener en cuenta muchas consideraciones para proteger a tu bebé y de ese modo crezca sano, inteligente y llevo de vida. Es lo que todos los padres desean para sus pequeños.
En principio debes asegurarte, que al momento del nacimiento le coloquen la vitamina K. Difícilmente te acordaras de eso justo luego haber pasado por unos de los momentos más dolorosos y gratificantes de tu vida, pero después de recuperarte y antes de salir del hospital, debes estar muy al pendiente.
Existen múltiples cuidados que necesita un recién nacido antes de salir del hospital y llevar a casa a ser acurrucado y protegido por los cuidados paternales; debes asegurarte de que el médico haya revisado su ritmo cardiaco, su respiración, sus músculos, sus reflejos y el color de su piel. Después que esos exámenes estén listos, en perfecto estado, y te hayan dado de alta, puedes ir a que el mundo conozca tu pequeño con más seguridad.
El aseo de un bebé es muy importante, todas las veces que sea necesario; como mínimo una vez al día debe ser llevado a la ducha y salir de ahí con un aseo completo. Se sugiere por expertos que los baños deben ser con agua de temperatura agradable, ni tan caliente, ni tan fría, para cerciorarte como se encuentra el agua, antes de meter al niño o niña, mete tu mamo y verifica que este cómoda para ti. Procura que el baño sea en horas de la tarde.
Ya que estamos hablando de aseo, ¿Sabes cada cuanto cambiarle el pañal? Cada vez que este sucio, aunque el proceso sea constante debes hacerlo todas las veces que se presente. Seguramente en su primer mes será 8 veces al día; más que cambiarlo debes aprender el entretenido artes de limpiar su cuerpito cuando este sucio, usa toallas húmedas para limpiar los restos; en el caso de ser niña deber limpiar de adelante hacia atrás, así aunque no lo creas, estarás creando un hábito en ella que aprenderá más adelante.
Si se te presenta la siguiente duda: ¿Con que jabón y champú debo bañarlo? Que no te perturbe la incógnita, baña a tu bebé con productos que sea lo más neutro posible y procura buscarlos hipoalergénicos.
Durante aproximadamente 18 meses, protege bien su endeble cabecita, y no te preocupes si la misma muestra un alto grado de debilidad. Los huesos en esa zona del cráneo en un recién nacido están sin soldar, con el fin de que el bebé pueda pasar por el canal del parto.
¿Un bebé puede tener acné? Si, pero se le conoce como acné neonatal. No uses NADA de cremas para ello, menos si son para adulto; mucho menos las quites con la mano. Desaparecerán en un par de semana, de no ser así consulta al pediatra.
Cada vez que coma, es necesario que saques sus gases, esto ayudara que su siesta sea mejor y más prolongada ya que no tendrá aire acumulado que interrumpa su sueño. Colócalo en tus rodillas y dale suaves golpes en la espalda, el tiempo que sea suficiente hasta que saque sus gases.
No te preocupes si no toma suficiente agua. La leche materna contiene agua que podrá mantener satisfecha su sed y a su vez lo mantendrá hidratado. EL agua es necesaria cuando haya consumido comidas saladas. Sin embargo, es más importante que le des agua para ir creando el hábito de tomar agua.
Tu bebé un día será mayor y saldrá solo a la calle, sigue estas y otras recomendaciones, pero enséñale desde muy pequeño a tu hij@ a ser independiente. No exageres en su cuidado, siempre tu gran amor de madre o padre será suficiente para su cuidado.
Aunque seas madre de 3 niños o más, tu experiencia nunca será suficiente, siempre hay algo que aprender.
A pesar de que tu instinto maternal nunca fallará cuando del cuidado tu recién nacido se trata, por eso el dicho «Madre hay una sola», debes recordar que aunque ellos te vean como una súper heroína, no lo eres. Sigue las recomendaciones de tu médico y no siempre te debes llevar por tu instinto sobreprotector.
Fuente: www.metamaxzone.com


