Aun cuando hay días que se presentan nublados, debemos seguir protegiéndonos de los rayos del sol, pues una sobreexposición podría ser muy perjudicial para la piel.
Es sabido que la radiación UV se incrementa entre las 10 de la mañana y 3 de la tarde, por ello los especialistas recomiendan no exponerse al sol y evitar ir a la playa entre esas horas. De ser así, lo aconsejable es proteger la piel con protectores o bloqueadores solares.
Actualmente existen un sin número de productos para proteger la piel de las inclemencias del sol. Sin embargo muchos de nosotros no sabemos cuál es el indicado, cuáles son sus beneficios, qué factor debemos elegir, si los hay para niños y cuánto tiempo debe durar en la piel hasta su siguiente aplicación.
Para hacer un uso correcto del protector o bloqueador solar que va acorde a nuestra piel, debemos conocer cuál es la diferencia entre ampos productos. La protección que brinda un protector solar se indica mediante el factor de protección solar (su sigla en inglés es SPF) impreso en la etiqueta del producto.
Se considera bloqueador solar todo protector cuyo SPF sea igual o mayor de 15.
Por otra parte debemos tomar en cuenta otros factores la edad, el tipo de piel, si existen alergias o alguna enfermedad que limite su uso. Mientras más conozcas tu tipo de piel, será más fácil escoger el tipo de protector solar adecuado.
Recomendaciones a la hora de comprar protectores o bloqueadores solares
Elija un protector solar de amplio espectro que filtre tanto los rayos ultravioleta A (UVA) como los B (UVB).
Un protector solar con un SPF menor de 4 ofrece la protección mínima. Si usted siempre se broncea pero casi nunca sufre quemaduras, este nivel de protección para la piel puede ser suficiente para evitar quemaduras y una coloración despareja.
Los protectores solares con un factor SPF mayor brindan protección por períodos más prolongados que los que tienen SPF menores.
Aplique el protector solar en todas las zonas de la piel expuestas, incluso en el borde de las orejas, los labios, la parte posterior del cuello y los pies, que siempre suelen quedar desprotegidas.
En niños, la fotoprotección debe ser completa con protección ultra alta, es decir, su SPF no debe ser inferior a 30.
La fotoprotección es fundamental para evitar lesiones cutáneas como quemaduras y con el paso del tiempo cáncer. El sol es causante en más de un 75% del envejecimiento de la piel, arrugas, manchas y flacidez. Por ello debemos estar siempre bien protegidos de los rayos ultra violetas y que éstos no sean perjudiciales para nuestra salud.
Fuente: www.metamaxzone.com


