Crear el buen hábito de ejercitarse es ideal para preservar la salud. Pero, no se puede tomar a la ligera y mucho menos, colocarse en manos de personas inexpertas.
La falta de una buena rutina de calentamiento, la exposición al sol, la utilización del calzado equivocado, una hidratación deficiente, e incluso el aire que se respira al momento de trotar o correr, son factores que pueden desencadenar una serie de lesiones y problemas de salud, que tarde o temprano podrían tornarse realmente serios.
El aumento del número de personas que se someten a extenuantes rutinas de ejercicios, sin la supervisión del personal calificado y sin tomar en cuenta las medidas preventivas básicas, ha traído como consecuencia la aparición de problemas articulares, musculares, respiratorios y en el peor de los casos fracturas y hernias, según comenta el entrenador físico Kevin Herrera.
El especialista en entrenamiento previo a ejercicios de alto rendimiento, enfatiza sobre la importancia de seguir una serie de normas preventivas, para evitar que la sesión de entrenamiento diario, se torne una crónica de dolor, inflamación y rehabilitación.
Crear el buen hábito de ejercitarse es ideal para preservar la salud. Pero, no se puede tomar a la ligera y mucho menos, colocarse en manos de personas inexpertas. En primer lugar, se debe escoger la hora y los días en que pueda entrenarse sin estrés.
Opte por el calzado y vestuario adecuados, un buen bloqueador solar- si trota bajo sol- y agua fresca antes, durante y después de su rutina.
Recuerde realizar los ejercicios de calentamiento antes de iniciar la actividad, así como la rutina de estiramiento para finalizar la sesión de ejercicios con éxito. Contar con el apoyo de un entrenador físico, para supervisar todos y cada uno de sus ejercicios, así como el estiramiento y calentamiento, es una buena medida a tomar.
De igual manera, consultar a su médico, es otra forma de hacer de sus entrenamientos unas rutinas responsables de salud y bienestar.
Fuente: www.atusaludenlinea.com


